Mujeres indígenas del Mundo

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viernes, 24 de octubre de 2008

PRONUNCIAMIENTO

San Salvador Cuauhtenco, Milpa Alta;
Distrito Federal a 12 de octubre de 2008




Considerando los trabajos realizados en el Primer Encuentro de Mujeres Indígenas “Rompe El Silencio”, reunidas en San Pablo Oztotepec y San Salvador Cuauhtenco en la Delegación de Milpa Alta, Distrito Federal los días 10, 11 y 12 de octubre de 2008, realizamos el siguiente pronunciamiento.



Hace 516 años hubo una ruptura histórica en nuestros pueblos que nos trastocó, violentó y obligó a vivir en un estado de subordinación; del que no obstante, hemos luchado constantemente por mantener nuestra dignidad como pueblos indígenas.



En este contexto expresamos que:



o La lucha de las mujeres indígenas, es la lucha de y por todas las mujeres.

o Exigimos la revalorización y la trascendencia del trabajo de la mujer en la vida comunitaria, su valor político, social, cultural y económico en las actividades domesticas de las comunidades rurales y urbanas; estas son prácticas que integran y mantienen la vida de nuestros pueblos y son un aporte que no es reconocido.

o Exigimos la participación en la toma de decisiones de las políticas nacionales, estatales, municipales y comunitarias.

o Enfatizamos que la tierra para nosotras no es objeto de comercio sino parte fundamental, viva de nuestra existencia: es la esencia de la vida comunitaria. Manifestamos el rechazo absoluto al despojo y a la privatización de nuestros recursos naturales: nuestra lucha es una lucha contundente contra el sistema capitalista.

o Continuamos en la lucha por mantener nuestra autonomía y la libre autodeterminación de nuestros pueblos.

o Exigimos el derecho como pueblos indígenas al acceso, control y autogestión de nuestros propios medios de comunicación para su uso cultural, económico, social y político desde nuestra cosmovisión; ya que la actual Ley de Radio y Televisión vigente, impide el ejercicio libre y pleno de nuestra autonomía.

o Exigimos la reglamentación, implementación, aplicación y difusión eficaz de los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales en materia de derechos indígenas en todos los niveles de gobierno competentes.

o Nos manifestamos por nuestro derecho a la no discriminación y a la no violencia por: lengua, vestido, color, religión, sexo, clase y/o condición social hacia las mujeres indígenas y a las mujeres en general en cualquier espacio y ámbito en el territorio nacional. Hoy ya podemos decir lo que sentimos y lo que hemos vivido a diferencia de nuestras abuelas y madres, hemos dado un paso porque ahora ya no somos tan invisibles. Sabemos que estamos iniciando el camino, pero continuaremos en la lucha por el respecto a nuestros derechos. El camino es continuar unidas y apoyándonos porque valemos mucho: tenemos el derecho a vivir sin discriminación y sin violencia.

o Exigimos el uso pleno de las lenguas de nuestros pueblos originarios de México en todos los ámbitos.

o Exigimos la visibilización de las nuevas formas de vida adaptadas en zonas urbanas que las condiciones estructurales del sistema nos han obligado a tomar; no dejamos de ser, nos han invisibilizado: ¡estamos aquí, ahora y seguiremos siempre!

o Manifestamos la necesidad indiscutible de nuestra participación en los programas y proyectos nacionales que infieren directa o indirectamente en la vida de nuestros pueblos y cuyas principales consecuencias y responsabilidades recaen en nosotras las mujeres.

o Manifestamos la necesidad de conjugar nuestros conocimientos ancestrales con los universales. Manteniendo siempre el derecho que tenemos a la educación en todos los niveles; a elegir y decidir el momento y forma de educación desde nuestra historia.

o Exigimos que las políticas publicas se han eficaces, eficientes, integrales y sobre todo se apliquen; los derechos humanos como: el derecho al desarrollo, el derecho a la educación, a la alimentación, a la vivienda, a un medio ambiente sano, entre otros.



Este encuentro es una muestra mas de la fuerza y el apoyo que entre nosotras mujeres, indígenas y pobres tenemos y esta triple condición de exclusión y discriminación lejos de imposibilitarnos nos hace más fuertes, son tres aspectos que enriquecen y potencian la forma en la que vemos la vida.

Hermanas todas, hijas de la madre tierra, seguimos en la lucha.



¡Viva la luchas de todas nosotras!

¡Viva la lucha de las mujeres y hombres indígenas!





Red Social de Mujeres Indígenas de Distrito Federal

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